Era el primer día después de las vacaciones de navidad cuando saliendo de la casa, Sasha y yo vimos a un pivón saliendo del portal de enfrente.
-Ese debe de ser el nuevo, parece que al final tu sueño de que viniera un quesito a clase después de navidades se cumplió -Dijo Sasha dándome un codazo para que me diera cuenta de que, aquel bombón se nos había quedado mirando.
-Cariño,no todas somos unas lanzadas como tu,sabes que no voy a ser capaz de hablarle si no me habla antes - Le conteste mientras me daba cuenta de que el bombón iba dirección al colegio.
En la entrada del instituto estaban Evangeline y Elena que acababan de llegar y no tardaron en preguntarnos si conocíamos al pivón que entró al instituto poco después que nosotras.
Nos dirigimos al salón de actos donde la directora nos dio la misma charla de todos los años y repartió las clases, a Evangeline,Sasha y Elena, les toco en la misma clase, mientras yo, esperaba a que dijeran mi nombre y recorrí con la mirada las pocas personas que quedábamos ya sin repartir ,y,entre ellas, aparte de Mario; que ya hacia su ultimo año en el instituto; me fije en que el bombón de esta mañana estaba unas pocas filas delante de mi.
En ese momento dijeron mi nombre y la clase que me tocaba este año. 3º B,eramos 20 en clase y a la mayoría ya los conocía, bueno, para ser exactos, conocía a todos menos al nuevo...
-Bueno chicos y chicas,este año constamos de un nuevo alumno, espero que seáis agradables con el ya que viene de fuera.Os voy a colocar por parejas en orden de lista y no quiero protestas ya el primer día. - Dijo Veiga, nuestra tutora, mientras se ponía sus gafas y empezaba a leer la lista.
Enseguida los alumnos que iba nombrando se iban colocando en sus asientos y saludando a su compañero de pupitre.Poco después de acabar de recitar los nombre la mayor parte de mis compañeros me di cuenta de que por lo visto era la única que no estaba ubicada en clase.
-Profe ! A mi no me nombraste, ¿con quien me siento yo? - Dije muy indignada.
Pero toda mi indignación se fue al darme cuenta de que, el nuevo era el único desparejado sin contarme a mi.
Pero toda mi indignación se fue al darme cuenta de que, el nuevo era el único desparejado sin contarme a mi.
- Tu te sentaras con Diego Biscotti en las dos sillas que quedan al final de la clase. Pensé que seria buena idea que se sentara contigo dado que eres una de las chicas que mas atiende en clase. - Dijo Veiga con una sonrisa en la cara mientras nos señalaba nuestro nuevo sitio en clase.
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